miércoles, 13 de mayo de 2026

A los muertos que no salen en los diarios

Habrá salido de su casa temprano, como todos los días. 
Antes se tomó algo caliente para apaciguar el frío de salir en otoño y de noche en la Patagonia.
¿Habrá saludado al perro? ¿Habrá saludado con un beso a su familia?
O quizás el trajín de lo cotidiano hizo que solo diga "Nos vemos más tarde" como siempre.
Como toda la vida.
Una vida.
Que hoy no vuelve a su casa, que se fue apagando este mediodía. 
Y siempre la intriga de cómo será la mirada al levantarse de quien sin saberlo morirá ese día.
Morir en el trabajo y no entre los seres más íntimos. 
Salir a trabajar y no volver.
El perro se queda esperando en la puertita cancel.
Se quedan con su olor las últimas sabanas que usó, la tacita sin lavar en la bacha, la tanda de ropa que iba a poner cuando volviera.
Las lentejas en remojo y los pequeños planes. 
Todos los días hay muertos que no salen en los diarios.